Este es el niño que rompió el jarrón

Había una vez un niño que tiró un jarrón se cayó y en mil trozos se rompió

Este es el niño que en mil trozos rompió el jarrón

Para que su mamá no le penara los mil trozos escondió

Este es el niño que rompió el jarrón y los mil trozos escondió

Al coger un trozo que estaba afilado se hizo un corte en la mano

Este es el niño que rompió el jarrón y los mil trozos escondió y en la mano se cortó

Para que su mamá no le penará él solo se curó

Este es el niño que rompió el jarrón y los mil trozos escondió y en la mano se cortó y él solo se curó

Pero al curarse el solo de yodo se manchó

Este es el niño que rompió el jarrón y los mil trozos escondió y en la mano se cortó y él solo se curó y de yodo se manchó

Para que su mamá no le penara el solo se limpió

Este es el niño que rompió el jarrón y los mil trozos escondió y en la mano se cortó y el solo se curó y de yodo se manchó y el solo se limpió

Pero al limpiarse toda la ropa se mojó

Este es el niño que rompió el jarrón y los mil trozos escondió y en la mano se cortó y el solo se curó y de yodo se manchó y el solo se limpió y toda la ropa se mojó

Para que su mamá no le penara su ropa escondió

Este es el niño que rompió el jarrón y los mil trozos escondió y en la mano se cortó y el solo se curó y de yodo se manchó y el solo se limpió y toda la ropa se mojó y su ropa escondió

Y así en calzoncillos se quedó

Este es el niño que rompió el jarrón y los mil trozos escondió y en la mano se cortó y el solo se curó y de yodo se manchó y el solo se limpió y toda la ropa se mojó y su ropa escondió y en calzoncillos se quedó

Por eso el también se escondió

Este es el niño que rompió el jarrón y los mil trozos escondió y en la mano se cortó y el solo se curó y de yodo se manchó y el solo se limpió y toda la ropa se mojó y su ropa escondió y en calzoncillos se quedó y el mismo se escondió

Después de una hora su mamá lo encontró y en calzoncillos lo vio y su ropa también halló y mojada la vio y bien al niño limpió y la mancha de yodo vio y bien al niño curó y el corte de la mano vio y los mil trozos también descubrió del jarrón que este niño tiró y por todo lo castigó pero al final perdonó…

a este niño que rompió el jarrón.

Foto Cortesía

Humildad es decir la verdad

Permitidme un breve cuento.

Érase en 1899 un viejo pintor que alzaba su caballete en los márgenes de un canal de Brujas, en Bélgica. Aprovechando la mejor luz del mediodía pintaba los últimos brillos de su cuadro, cuando se le acercó un muchacho que vestía el atuendo de los tipógrafos. El chico, muy intere­sado alababa su trabajo.

- Pues es usted un verdadero maestro, ¿me dice usted cómo lo ha ejecutado?

- ¿Esto? — Respondió el artista — Ba, esto no es nada, tendré suerte si lo vendo en la plaza, con los cacharros rotos. Al menos recupe­raré el valor del lienzo, supongo.

El chico quedó mudo y se fue. Al día siguiente el pintor vio como baja­ban por las aguas del canal, los pedazos desgarra­dos de un lienzo pintado por una mano infantil.

Permitidme otro breve cuento.

Érase en 1899 un viejo pintor que alzaba su caballete en los márgenes de un canal de Brujas, en Bélgica. Aprovechando la mejor luz del mediodía pintaba los últimos brillos de su cuadro, cuando se le acercó un muchacho que vestía el atuendo de los tipógrafos. El chico, muy intere­sado alababa su trabajo.

- Pues es usted un verdadero maestro, ¿me dice usted cómo lo ha ejecutado?

- Bueno, sólo el procedimiento habitual; el bosquejo resultó bien, pero me parece que voy a tener que trabajar en los valores, esta agua mía está demasiado clara.

- A mí me parece más bonita así. Yo… esto… estoy pintando un cuadro, me gusta­ría enseñár­selo pero tengo que volver a trabajar

- ¿Mañana puedes venir a esta misma hora?

- Creo que sí.

- Pues ven y aprende­mos a pintar juntos

Foto Cortesía

Unitarios Universalistas: buscando juntos

¿Se puede ser ateo y religioso? ¿Cristiano y escéptico? ¿Pagano y post-moderno? La sorprendente respuesta es sí y, además, se puede serlo formando parte de un mismo grupo de búsqueda espiritual, que parte de viejas raíces de grupos protestantes.

Super-resumen histórico.

En principio los unita­rios son aquellos cristianos que creen que Dios es uno, como Miguel Servet1, discrepando de la posición trinitaria y los universalistas aquellos cristiano que creen en la salva­ción universal de toda la humanidad. Estas dos corrientes se desa­rrolla­ron en Bohemia (Chequia) y los Esta­dos Unidos, atrayendo en su seno a personas cultas y al movimiento ilustrado.

A finales del siglo XX decidieron coaligarse en un único movimiento que ha transcendido sus primie­ros límites cristianos para acoger en su seno a personas de muy diver­sas procedencias espirituales. Juntos buscan encontrar el camino mejor para cada uno, mientras intentan compartir el viaje.

¿Qué tiene de particular la etiqueta Unitaria Universalista?

Cuando un católico proclama el cree, expresa el contenido elemental de su fe. Dice lo que cree. El movimiento unitario-universalista, tiene principios que comparten los que quieren caminar juntos. Y ya se verá a donde se llega. Estos principios son:

  1. El valor y la dignidad intrísecas de todas las personas;
  2. La justicia, la equidad y la compasión en rela­ciones humanas;
  3. La acepta­ción mutua y el fomento del crecimiento espiritual en nuestras congregaciones;
  4. Una búsqueda responsable y libre de la verdad y el sentido;
  5. El derecho de conciencia y el uso del proceso democrático en nuestras congrega­ciones y en la sociedad en general;
  6. La meta de una comunidad mundial con paz, libertad y justicia para todos;
  7. El respeto por la trama interdependiente de todo cuanto existe, de la cual forma­mos parte.

Una nube de etiquetas.

Cuando pienso en Unita­rio Universalista pienso en

Libertad, Igualdad, Acepta­ción Gay, Lésbico, Naturaleza, Ecologismo, Transexual, Diversidad, Solidaridad, Compartir, Reflexión, Pensamiento, Ciencia, Espiritualidad, Simbolismo, Múltiples fuentes religio­sas, Participa­ción, Integra­ción, Feminismo, Vegetarianismo.

¿Clichés? Sí, bueno, son etiquetas, ¿qué espe­ra­bas? La misma etiqueta de Diversidad te debe­ría dar ya una pista en que dentro de este movimiento hay de todo. Aquí, me limito a expresar las líneas fundamentales de lo que he percibido. Por ejemplo, no es que sea obligatorio ser ecologista, pero sí he percibido una fuerte preo­cupa­ción por estos temas. Tampoco es que sea obligatorio aceptar el derecho al matrimonio homosexual, pero sí que he visto una actitud postiva y militante en este sentido.

¿Es esto bueno o malo? No creo que sea momento.

¿Por qué no soy Unita­rio Universalista?

Después de haber probado un poquito, superficial­mente, me temo, como miembro provisional de la “Church of the Larger Fellows­hip”, que es algo así como una iglesia a distancia, decidí no unirme formal­mente a ella.

La razón fundamental estriba en que no me bastan esos siete principios. Sí, son majos, pero resulta que yo soy cristiano. Y en algunos extre­mos demasiado conserva­dor para sus gustos2. En primer lugar porque soy trinita­rio, creo que Jesús es el Señor. En segundo lugar porque no creo en la salva­ción universal. Y en tercero por cuestiones de diversa índole que escapan al propósito de este blog3.

Pero sobre todo, por una cuestión más honda, mística, si nos pone­mos serios. Me faltaba Dios, el Dios de Abrahám y de Moisés, el Dios de los profetas y los apóstoles.

En otras palabras, todo me resultaba (a mí) demasiado inconcreto y abstracto.

¿A ti? Bueno, eso es cuestión de tu conciencia. Yo exploré sin miedo. Si quieres puedes empezar por este grupo en facebook. O por los recursos en español de la Church of the Larger Fellowship

Hasta aquí el primer artículo sobre “Alternativas a la Iglesia Católica”, el siguiente versará sobre la fe Bahá‘í, mis impresiones y mis razones para no ser bahá‘í.

Foto Cortesía Buz Carter


  1. Miguel Servet fue condenado a la hoguera, en la calvinista y protestante Suiza por su obra De Trinitatis Erroribus (De los errores acerca de la Trinidad) 

  2. Sí, siempre serás demasiado conserva­dor para alguien y demasiado liberal para otros. 

  3. Evito los debates, porque de ellos está Internet llena. Y yo, creedme, he tenido bastantes. 

Trabajar sin fastidiarse la espalda: Workrave

He pasado unos dos meses trabajando con Workrave. Se trata de un programita gratuito y libre que limita el tiempo que puedes permanecer con la atención fija en la pantalla del ordena­dor. ¿Lo recomiendo? Sí, gracias a él me he librado de la sensa­ción de cuello rígido y, a la larga, acabo siendo más productivo. Pero antes de descargarlo, lee mi crítica, porque tiene sus recovecos.

¿Qué hace workrave?

A intervalos regula­res te sugiere que dejes de trabajar con micropau­sas de treinta segundos y descansos de diez minutos. En los descansos, también te guía para que realices ejercicios que descansen tus ojos, tu cuello y tu espalda. Se tarda apenas dos minutos del descanso en ejecutar­los y el único incoveniente que tienen es que quizás tengas que explicar al resto de la oficina lo que estás haciendo antes de que te consideren un caso de locura lunera.

De no hacer caso a los avisos (por medio de “pop-ups” saltarines) de workrave, el programa insistirá, pero siempre te da la opción de ignorar los avisos o diferir los descansos para mejor ocasión.

Para más detalles puedes leer su folleto

Opciones

Tanto la dura­ción de descansos y micropau­sas, como los intervalos entre ellos se pueden ajustar a tus preferencias por medio del menú. Para ello buscas la “ovejita” de workrave en la barra infe­rior de la pantalla, a la derecha. Haces click con el botón derecho del ratón y se te desplegará el menú. Una vez allí, seleccionas la opción adecuada y lo modificas.

Consejos

  1. Decide si workrave es para ti. Si no sufres molestia alguna en el cuello o espalda y tienes descansa­dos los ojos, este progroma te parecerá una molestia inútil.

  2. Sigue sus consejos tan al pie de la letra como sea posible. Workrave, valdrá tanto como la disciplina que tengas para defender tu salud.

  3. Workrave es tanto más útil cuanto mayor sea la jornada laboral. Actívalo si sabes que vas a a pasar muchas horas contínuas delante del ordenador.

  4. Si trabajas en una oficina corporativa o en la administra­ción pública — como es mi caso — debes guardar las apariencias. Vale, en el mundo feliz de Nuncalandia nos debe­rían juzgar por nuestro trabajo y no por apariencias, pero esto no es así donde yo vivo. Por eso, yo agrupo dos de mis “descansos” en el “descanso oficial” de 25 minutos. Otros descansos los empleo en ir al aseo o prepararme un té. También aprovecho las micropau­sas para hacer llama­das (de pie), limpiar o ordenar alguna cosa.

  5. Tómate las micropau­sas con buen humor. Piensa en workrave como la pas­ti­lla gratuita de “descanso” que te va a prevenir el dolor de espalda y la fatiga ocular, no como en un latazo.

Y ya sin más preámbulos

Le das al botón verde, y una vez bajado el instala­dor lo ejecutas, aceptas la licencia GNU, le das que sí a todo y ya lo tienes funcionando. Tranquilidad en las masas, que el programa de instala­ción, una vez terminada ésta, detecta — o eso hizo en mi caso — que prefieres usar la lengua de Cervantes a la de Shakespeare.

Y ya me conta­réis, espero que os vaya tan bien como a mí, aunque a veces tengas ganas te estrangular a la ovejita.

Mi alma es cambio, Haiku

Puerta viviente

Atravieso cantando

Mi alma es cambio

Foto Cortesía Alice

Tus hijos se enfrentarán al dolor

Hace algunos días, Consuelo, nos hizo un intere­sante comenta­rio1 sobre el dolor y el sufrimiento. Yo le respondí reflexionando que debe­mos enseñar a nuestros hijos a enfrentarse al dolor. Dejadme explicar el por qué.

El dolor es inevitable.

Creo que la experiencia paradigmática es la de Buda. De niño, el buda es un príncipe al que su padre, el rey, decide proteger del dolor a toda costa. Incluso llegando a evitar que el príncipe pueda ver ninguna persona anciana y encerrándolo en un hermoso jardín.

Desgraciada­mente ese mismo encierro era, irónica­mente, una forma de dolor, que el muchacho evita escapándose para ver el mundo real, presenciando así todas las formas de dolor.

Nuestros hijos enferme­rán, se harán viejos, quizás tendrán desengaños amoro­sos, quizás fraca­sen en ocasiones, verán a sus amigos y a seres queridos morir. Tal como todos los demás.

El sufrimiento es opcional.

¿Por qué ante un determinado dolor una persona se suicida, otra se deprime y otra sigue adelante? Dejando de lado factores genéti­cos y situa­ciones médi­cas y sico­lógi­cas concretas que debe atender un profesional, es cierto que algunos tienen más recursos que otras para enfrentarse al dolor.

Tú tienes más estrategias que tus hijos pequeños. Estrategias que pueden no ser del todo conscientes, pero que están allí y que has aprendido de alguien.

El sufrimiento hace daño.

Nadie piense con orgullo que es inmune al sufrimiento. Es tan absurdo como decir que no sangras cuando te clavan un cuchillo. De hecho hace tanto daño que puede llevar a respuestas extremas de evita­ción o antisociales.

Se burla­ron de la Ministra de Igualdad de España cuando decidió crear el mal llamado teléfono del mal­trata­dor. Los que actua­ron así creo que lo hicieron irreflexiva­mente, como respuesta mecánica al adversa­rio político. Porque, sin disculpar las agresiones, bien parece que el mal­trata­dor es un pobre sujeto al que le faltan estrategias para afrontar el dolor. Y ante esa situa­ción de la que se siente incapaz de salir2 puede optar por la violencia, ya contra sí mismo, ya contra la otra persona, ya contra ambos.

La vida os dará momentos.

No voy a ani­ma­ros a que llevéis los niños a una guerra para que se acostumbren al dolor. Uno no se acostumbra a eso, para empezar, sino que sobrevive, sino ani­ma­ros a estar atentos.

¿Os créeis que vuestros hijos no saben lo de Haití? ¿Os créeis que no recibirán insultos en el colegio? ¿Cosas de críos? Bueno, cuando eres un crío te afectan bastante. ¿Os créeis que no tendrán fracasos? Y ser segundo puede ser un fracaso terrible para algunos. ¿Os créeis que no se enfrenta­rán al dolor?

Estad ahí, sin dramatismos, ni sobreprotección. Estad ahí cuando os necesiten, y ya que estáis, aprovechad para enseñar a afrontar el dolor, recordad vuestra propia vida, sacad de vuestro propio pozo, concentraos en lo que funcionó.

A lo mejor véis una sonrisa al final del día.


  1. Consuelo en Gente Maja 

  2. Podría, aunque con ayuda. 

Consejos para mejorar tus cuentos

Toda narra­ción es una combina­ción de personajes, entorno y acción. Si están en armonía tene­mos una buena historia. Si se alimentan unos a otros tene­mos magia. Lo curioso es que la inspira­ción a veces viene de uno sólo de esos elementos. Tene­mos un gran personaje que necesita una buena historia o pasa­mos al lado de una casa curiosa y nos decimos aquí hay un cuento o, simple­mente, el profesor quiere que escriba­mos un cuento sobre nuestro barrio. ¿Qué hacemos?

Pregunta a tus personajes.

  1. ¿Qué quieren?
  2. ¿En qué ambiente se han criado?
  3. ¿En qué ambiente viven?
  4. ¿Cuál es su situación?
  5. ¿Cuál es su esperanza / sus sueños?
  6. ¿Cuál es su mayor miedo?

Harry Potter al principio de la historia es un chico más bien tímido, fruto de la cosa que tiene por familia. Todo eso cambia en cuanto recibe la invita­ción a Hogwarts, y con ella el conocimiento de la existencia de Voldermort. Pasa de ser insignificante a ver cumplidos sus sueños –en Hogwarts es famoso, tiene amigos, todo el dinero que quiera y, lo más importante de todo, es tratado como una persona. Al mismo tiempo, sin embargo, esa nueva realidad está amenazada tanto por realidades que conectan con el lector (abusones como los de Slyt­herin, profesores no muy simpáti­cos como Severus Snape, etc) como por un mal sobrenatural.

Investiga el entorno.

Siempre hay que investigar, aunque escribas fantasía. Al fin y al cabo, toda fantasía es una varia­ción de una realidad. Busca fotografías o cuadros que te inspiren, toma notas de hechos, lee libros, escucha música de la época o el lugar, consulta la enciclopedia y visita los luga­res reales. Si esto es difícil, o no tienes tiempo, al menos busca en Internet.

¿Para qué?

No para que conviertas tu cuento en una clase de geografía o historia. Sino para que nazca en tí la narra­ción y puedas hacer nacer en tus lectores la apariencia de un mundo completo. Utiliza la técnica del iceberg: da unos pocos detalles y deja que el lector construya el resto.

Si todavía no tienes historia.

Ataca a tus personajes. ¿Cuál es su esperanza? Ponle un enemigo que se la quiera robar. O mejor, ponle muchos, como al pobre Harry que debe defender su esperanza a varios niveles. Tene­mos el del colegio enfrentándose al matón de Mal­foy y a Severus, entre tantos otros. ¿Cuál es su miedo? Hazlo presente.

Rowlings deja claro que el mayor miedo de Harry es el miedo al miedo en sí mismo. Pero tampoco le gusta ser abandonado por sus amigos, o expulsado de Hogwarts, o quedar en ridículo, o verse devuelto a su vida ante­rior, y tiene que enfrentarse a todo eso.

Defiende a tus personajes. Acércales a su esperanza. Hazla presente, pónsela muy cerca, pero ne se la des hasta el final. Es más, entre más cerca estén sus sueños, mayores han de ser los peligros. Deja que crezca la tensión y no la resuelvas hasta el final.

Foto Cortesía