SabiaVida

Minimalismo productivo

Podrías estar leyendo a Goethe

Me hastían las discusiones en Facebook, me aburren los juegos de ordenador, me asquean las tonterías políticas de exageración y las mentiras de 144 letras. Por una vez dejaré de ser comedido, estoy cansado y harto de todo eso, como de una televisión que, —a mi vanidad— parece hecha en contra mía. Sucede que he encontrado a Goethe.

Y no es que Goethe, que no puede defenderse de mis comentarios, dijera algo a propósito de nuestra sociedad de cáscara de huevo, pero es que para vivir en un mundo mejor solo tengo que salir afuera y, libre de la última bobada anti-gobierno, del enésimo gran chiste, de eso tan urgente e importante que si no lo miro se muere, del partido del siglo que se juega cada semana, del último producto que va a cambiar mi vida quitándome algo de mi dinero, liberándome en fin del eterno río de vanidades y locuras, leer a Goethe.

¿qué sería sin amor el mundo para nuestra corazón? ¡Una linterna mágica sin luz!

Johann Wolfgang von Goethe en Las Desventuras del Joven Werther, Letras Universales, Cátedra.

Leer a Goethe y nada más; o leer a Goethe y pasear, despacio y con pausa, pensando en las verdades eternas, asintiendo a sus verdades, discrepando en otras, viviendo, por Dios, viviendo, sintiendo en el alma una pasión tranquila y profunda que no encontraré en todo eso que flota. Me estoy haciendo mayor y viejo, gracias a Dios, que buena falta me hace. Este miedo a la muerte y a hacerse viejo que nos atenaza es síntoma de un miedo a la verdad y a la vida.

Yo, por mi parte, haciéndome niño pretendo hacerme viejo, para jugar con los niños que todavía juegan, para soñar en el parque, para escribir y leer, para crear, para vivir antes de morir, para sentirme libre de quedarme o de viajar, de seguir empecinado o de cambiar, para hacer cosas que merezcan la pena o quedarme sentado esperando encontrar el amanecer a la puesta de sol.

Por eso, cuando me quedo haciendo el tonto delante de la pantalla, me digo podrías estar leyendo a Goethe, y me levanto, como hago ahora.