Sabiavida

Sabiduría en práctica | Miguel de Luis

A máxima velocidad

| 06/11/2011

CC –nc –sa –by marcp_dmoz

Corría en el par­que cuando escu­ché un niño desa­fiando a otro: Vamos a hacer una carrera, ¡a máxima velo­ci­dad! ¿Cómo? ¿Es que puede exis­tir otro tipo de carrera? ¿Pode­mos com­pe­tir muy, muy des­pa­cito, haciendo el mínimo esfuerzo?

No, el niño se refe­ría a una cosa muy dis­tinta. Vive en una edad en la que correr es algo más que lle­gar el pri­mero (aun­que tam­bién). Máxima velo­ci­dad es lo que dicen en los dibu­jos ani­ma­dos, y quiere decir algo más que ir muy rápido, incluso mucho más que la sen­sa­ción de wiiiiiii. La máxima velo­ci­dad es una pala­bra mágica y cuando la pro­nun­cias te trans­porta a un cuento de aven­tu­ras. “Soy Messi” y eres Messi; “¡ayu­ken!” y ven­ces a todos tus enemi­gos o el viejo “Sép­timo de Caba­lle­ría, al ataque”.

La máxima velo­ci­dad es vivir un cuento. ¿Y los qué con­ta­mos cuen­tos? ¿No tene­mos pala­bras mágicas?

La pluma, el moles­kine, la her­mosa ban­deja con su taza de té, la mesa cui­dada, nues­tro jer­sey favo­rito, aque­llo que una vez nos dije­ron que usaba Verne.

Y de pronto somos Verne, vivi­mos mien­tras escri­bi­mos como si fué­ra­mos quie­nes soña­mos ser, por­que la magia exis­tir, no existe, pero funciona.

Tér­mi­nos de búsqueda:

  • niño con ave
  • a maxima velocidad
  • pala­bras lla­nas de sabiduria

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