Sabiavida

Sabiduría en práctica | Miguel de Luis

Séneca: la caridad empieza en casa

| 14/11/2011

La natu­ra­leza me ordena ser útil a los hom­bres; sean escla­vos o libres, de padres libres o liber­tos, de liber­tad legal o dada entre ami­gos. ¿qué importa?. Don­de­quiera que haya un hom­bre, allí hay lugar para un bene­fi­cio. Se puede, por tanto, repar­tir el dinero aún sin fran­quear el pro­pio umbral, y ejer­cer la libe­ra­li­dad; la cual no se llama así por­que se deba a los libres, sino por­que parte de un alma libre.

Comen­ta­rios

Ave, Lucio Anneo Séneca. Salud y Feli­ci­dad. Me cuento entre tus par­ti­da­rios gra­cias a refle­xio­nes como ésta. Yo mismo he encon­trado en la vida que la gene­ro­si­dad es de los valien­tes pues es supo­ner un riesgo que no todos son capa­ces de asu­mir. Me uno a tus pala­bras en cuanto dices que la gene­ro­si­dad parte de un alma libre.

Quien es esclavo de sus pro­pios vicios lleva con­sigo una deuda eterna de mie­dos y res­tric­cio­nes a su obrar —y muchas veces tam­bién otra deuda al pres­ta­mista— que difi­cul­tan o impi­den com­pa­de­cerse de su pró­jimo o de actuar para soco­rrerle. Por­que quien vive para sus vicios ape­nas puede apre­ciar las difi­cul­ta­des aje­nas y si acaso la apre­ciara, ¿no sen­tirá que debe pri­mero pagar a sus amos, es decir a sus vicios? Quien nece­sita telas púr­pu­ras para com­prarse una feli­ci­dad falsa, ¿no lle­vará sus ganan­cias al tin­to­rero? Quien ha rodearse de escla­vos para sen­tirse impor­tante, ¿no gas­tará su for­tuna en su manu­ten­ción? Quien vive para el aplauso de los crí­ti­cos, ¿qué tiempo ten­drá para que el sufre soledad?

Este es uno de los posts que se per­dió cuando se me cayó la base de datos del blog. Afor­tu­na­da­mente, el haberlo com­par­tido en paper blog me ha per­mi­tido recuperarlo.

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  • seneca cari­dad

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