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Como hacer los deberes, rápido y bien

de Miguel de Luis

Hola, en muy pocas palabras voy a enseñarte un sistema para hacer deberes. (Nota para padres y seres de tamaño parecido: Y trabajos de oficina). Está basado en dos técnicas de productividad: una americana que se llama GTD y otra japonesa que se llama las 5S. Las he mezclado y resumido para tener un sistema genial con el que hacer cualquier tarea desde primaria a universidad (y aún más allá).

1.- Separa Innecesarios (Sin piedad ni compasión)

Lo primero, tu lugar de trabajo. ¿Hay tele? Apagada. ¿Hermanos molestos? Haz que no molesten. ¿Ruido? No lo queremos.

Lo segundo, tu mesa. Nada que sea inútil para hacer los deberes debe estar encima de la mesa. Nada. Cero. Cualquier cosa que no necesites ponla en su sitio (que cuando trabajes nunca será tu mesa de trabajo). Todo lo inútil es tu enemigo porque sólo sirve para distraer.

Recuerda: Distracción = Trabajar Más y Peor.

(No sé tu, pero a mí me gusta trabajar menos y hacerlo todo bien).

2.- Limpiar

Sí, hay que decirlo. Todo el polvo que tenga tu mesa pasará a tu papel. También las miguitas que forma la goma de borrar, la mina del lápiz, los restos del afilado. Todo esos restos están programados para acabar con tus deberes. Defiéndelos.

¿Cuando limpiar?

  1. Antes de trabajar. (Pasar un paño seco y limpio tarda 5 segundos y 82 décimas y te aseguras no convertir tu tarea en un desastre).
  2. En cuanto aparezca. (Se limpia mejor, más fácil y más rápido así y te aseguras que siempre esté todo limpio).
  3. Situar Necesarios.

Después de la primera limpieza, acerca todo lo que necesites para trabajar. Lo que vayas a usar mucho que esté más cerca y lo que menos, más lejos. Por ejemplo el lápiz, sobre la mesa. El diccionario, en un estante muy cerca. Las tijeras que sólo vás a utilizar en plástica pueden estar en un cajón. ¿Y de verdad necesitas tener cerca ese libro de consulta que sólo miras una vez a la semana? En resumen lo más útil, más cerca, así no perderás tu tiempo y mantendrás la mesa lo más despejada posible.

Algunas cosas que debes tener:

Una mesa y una silla decente, un lugar de trabajo, limpio, silencioso y agradable.
Si no lo puedes tener en casa de ninguna manera, podrías pensar en ir a una biblioteca. También puede haber una asociación juvenil en tu barrio, o de vecinos, o un colegio o una iglesia que tenga un lugar tranquilo para hacer los deberes. Pregunta. Que es mucho mejor parecer tonto que serlo.
Recuerda nadie respetará tu trabajo si tu mismo no lo respetas. Si trabajas mal y sin ganas, si no pones interés, ¿por qué debería hacerlo nadie, profesores incluidos?
Lista de deberes (Llamar / SMS si hay dudas).
Hay quien prefiere anotar la tarea en el mismo libro. Bueno, es una opción, pero yo creo que es mejor tener una lista. Mejor si tienes una agenda, anotas lo que tienes que hacer cada día y lo miras. ¿Qué por qué es mejor? Fácil. Si lo anotas en los libros te puedes olvidar de mirar alguno, sobre todo si hay una asignatura que, normalmente, no te ponen deberes. Y mira esa vez te los pusieron y te olvidaste.
Con una lista sola, mejor en la agenda, eso no pasa, porque sólo tienes que acordarte de mirarla.
Material Escolar
Ya sé que lo sabías, perdón. ¿Pero lo tienes? Y no me refiero en el cuarto de tu hermano, sino contigo.
Cuaderno de ideas.
Lo explico en el punto 5.

4.- Cómete un sapito, qué rico que está.

¿Cómo llamamos a una tarea muy difícil? ¿Algo que odiamos hacer? Un sapito. ¿Qué por qué? Cómete un sapo y lo sabrás. Asqueroso. Pues eso, para mucha gente las matemáticas pueden ser un sapito. Pues empieza por ellas, por lo que más odies. Luego, todo lo demás te parecerá fácil en comparación. Además tendrás la mente más descansada precisamente cuando más lo necesitas.

5.- Concentración Total.

Llegamos a lo más difícil y más útil. Concentrarse sólo en lo que estás haciendo. Por eso quitamos todo lo que no necesites para hacer los deberes. ¿Te acuerdas?

Pero también hay un truco:

Un lugar para tus ideas.

Puede ser un cuaderno, un folio, notas de estas autoadhesivas (post-its), incluso una bandeja.

Este es el truco. Cuando te venga una idea a la cabeza que no sea de lo que estás haciendo, la anotas. Con eso tu cerebro sabe que no te vas a olvidar y te dejará en paz. Al dejarte en paz, trabajarás con más concentración. Y aunque tu concentración sea regular al principio, poco a poco irás mejorando. Y eso es lo que importa.

¿Música?

Hay gente que dice que no se debe estudiar con música. Hay gente que dice que sí. Yo digo que depende. A veces puede ayudar. Por ejemplo si hay ruido en casa, poner música puede esconder el ruido. Ahora, eso sí, no vale cualquier música. No importa que sea clásica, moderna o lo que sea. Lo que importa es que sea una música tranquila que no te desconcentre. La marcha Radetzsky es muy clásica y el Réquiem de Mozart también, pero yo no me puedo concentrar con ellas.

Yo a veces voy a Jamendo, donde te puedes descargar música gratis y legal. (Los dueños del copyright te dejan). Allí busca cosas como “New Age” o “Chill Out” y las puedes escuchar en línea o bajártelas a tu ordenador, mp3, etc…

6.- Señalar Mejoras y Defectos. (En tu lugar de ideas)

Ahora tú eres quien manda. Nadie mejor que tu para saber que haces bien y mal. Y seguro que mientras vas trabajando se te ocurren formas de mejorar tu trabajo. Sólo tienes que estar alerta y las ideas llegarán.

Pues cuando lleguen, a tu lugar de ideas, a tu cuaderno -que es lo mejor-. Las anotas, sólo las anotas, y después de hacer los deberes, cuando tengas tiempo las evalúas. ¿Esto funcionará o no? ¿Es una mejora o sólo me complica más la vida? Recuerda, normalmente los sistemas mejores son los más simples, no los más complejos. Porque entre más cosas tengas que hacer a la vez, más fácil es equivocarse.

También puedes anotar por ejemplo si necesitas un cajón nuevo. Si hay que comprar un lápiz, si de verdad tienes que hablar con tu madre para que tu hermano el pequeño se convenza de que no está bien pintar tus libros. Eso ya lo sabrás tú.

7.- Seguir mejorando.

Hazlo bien, sin adornos innecesarios y lo harás más rápido.

Para hacer algo rápido lo primero es hacerlo bien. Si no, tendrás que volver a empezar (o harás una chapuza que no engañará a nadie). Al volver a empezar, tardarás mucho tiempo. Además, según te acostumbras a hacer las cosas bien, también las haces más rápido. Por ejemplo, a escribir. Un niño de primero de primaria, ¿cómo escribe? ¿y a qué velocidad? Tu cuerpo necesita aprender a hacer las cosas bien para hacerlas rápidos.

Pero bien no significa hacer las cosas más lento de lo necesario. Ni poner adornos tontos. (Salvo que te guste hacerlo y a tu profesor también). Haz lo que tengas que hacer y punto.

Lo que de verdad importa es que tengas la mente clara, las preocupaciones, las ideas se las dejas a tu cuaderno de ideas cuando estás trabajando, y siempre piensa en mejorar un poquito.

Sólo un poquito. Una cosa a la vez. Si siempre mejoras, al final llegarás mucho más lejos de lo que nunca pensaste.

Para organizarte

¿Se te olvidan los deberes? ¿Dejas todo para última hora? ¿Tu habitación está hecha un desastre? ¿De la mochila ni hablamos?

Buenas noticias.

  1. He resumido uno de los mejores sistemas de productividad y organización personal: Zen to Done. El texto es un poco largo pero puede cambiar tu vida, y no exagero. Enlace, por aquí ➽ Zen to Done, un resumen extenso

  2. He añadido un post sobre qué hacer si ➽ te has olvidado de hacer los deberes

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Publicado: 21 de julio de 2011

Categorías: estudiantes, productividad

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