Sabiavida

Sabiduría en práctica | Miguel de Luis

Un encuentro afortunado

| 22/07/2011

Tuve la suerte de acu­dir a la pre­sen­ta­ción de la novela “Wish­bone“, de Nisa Arce. Encon­tré en su escri­tora una per­sona gene­rosa, más intere­sada en hablar con su gente que hablar de su libro. No sé lo sen­sato que será esto como polí­tica de mar­ke­ting, pero a noso­tros nos dio la opor­tu­ni­dad de hacer­nos comu­ni­dad. Éramos todos los con­gre­ga­dos allí gente crea­tiva con ganas de com­par­tir nues­tros mun­dos con el mundo. Y pues­tos allí todos jun­tos aca­ba­mos en una impro­vi­sada mesa redonda sobre la edición.

Cons­ta­ta­mos

Que, en oca­sio­nes, las edi­to­ria­les peque­ñas se con­vier­ten en poco más que inter­me­dia­rios y fil­tros. Fal­tan correc­to­res y edi­to­res de estilo; puede pasar que el mismo autor deba con­tra­tar al autor de la por­tada y con­for­marse con unos con­tra­tos de exclu­siva con una mínima par­ti­ci­pa­ción en las ven­tas. Supongo que las edi­to­ria­les ten­drán sus razo­nes para actuar así, no creo que haya que enfa­darse por ello ni cla­mar al cielo por jus­ti­cia. Esto es, tam­bién, un nego­cio y debe ser rentable.

Cons­ta­ta­mos tam­bién la cre­ciente faci­li­dad que tie­nen los auto­res para publi­carse a sí mis­mos, sólos o en com­pa­ñía de otros. A veces por cami­nos que tie­nen poco que ver con lo comer­cial. Nisa nos contó que el pago por poder usar un cua­dro para la por­tada de su libro fue un collar de coral negro que la pin­tora fin­lan­desa no podía adqui­rir a su país. Creo que este collar es un sím­bolo de la clase de rela­cio­nes cul­tu­ra­les que per­mi­ten las nue­vas tec­no­lo­gías y estoy con­ven­cido de que sólo es el principio.

Al mismo tiempo vemos las absur­das resis­ten­cias del mer­cado edi­to­rial ante las tec­no­lo­gías de la infor­ma­ción. No pare­cen enten­der los bene­fi­cios que pue­den apor­tar­les los libros elec­tró­ni­cos que sólo aco­gen a rega­ña­dien­tes y como “por si acaso”.

Sad­ne­yel

Lo iba a dejar para mejor oca­sión, pero estoy creando una pequeña página para todas mis peri­pe­cias lite­ra­rias: entién­dase fic­ción y poe­sía. Ésta es Sad­ne­yel, aún en cons­truc­ción pero ya con algo de material.

Viene al caso por­que en Sad­ne­yel voy a ofre­cer gran parte de lo que escriba gra­tis o a un pre­cio muy bajo. Lo voy a hacer por­que el amor pri­mero del escri­tor es con­tar his­to­rias y hacer feli­ces a quie­nes las leen.

Encon­tra­réis este artículo tam­bién en Sad­ne­yel. Esta dupli­ci­dad no vol­verá a ocu­rrir, ya que no vol­veré a hablar de lite­ra­tura en Sabia­Vida; me ocu­paré de ello en Sad­ne­yel a par­tir de ahora.

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