Sabiavida

Sabiduría en práctica | Miguel de Luis

El fin del minimalismo

| 22/07/2011

Te caes de un avión. Mala suerte, has tenido que tirar de la ani­lla y allá va tu para­cai­das nuevo, con lo bien dobla­dito que lo tenías.

Tu niña aprende a mon­tar en bici­cleta. Arruga la nariz y se le hume­de­cen los ojos cuando le dices que vas a qui­tarle la rue­dita. ¡Con lo bonita que era!

Ter­mi­nas la uni­ver­si­dad. Te gra­duas y mien­tras fir­mas tu pri­mer con­trato –dejadme ser opti­mista– lamen­tas el dinero gas­tado en libros.

Corres una mara­tón y cuando lle­gas a la meta crees que no debe­ría terminarse.

Una idea

¿Para qué sirve el mini­ma­lismo? Para la libertad.

Uno no se libera de los padres; se libera con ellos. Pero uno nunca se libera con el con­su­mismo, se libera de él. La com­pa­ra­ción viene a cuento de que en la ado­les­cen­cia –o incluso antes– rem­pla­za­mos, a veces sin dar­nos cuenta, a nues­tros padres por la publi­ci­dad. Embru­ja­dos por su magia cree­mos que la salud es una píl­dora, la diver­sión un video­juego y el triunfo ha de ser el objeto de nues­tra vida. Bajo su influen­cia pen­sa­mos que la soli­da­ri­dad es una acti­vi­dad de días con­creto, el tra­bajo se con­vierte en una uto­pía fan­tás­tica y una casa con jar­dín en un obje­tivo por el que merece la pena hipo­te­car toda nues­tra vida. Con ella viene el hada de la tar­jeta de cré­dito, que por arte de Birlo y Bir­lo­que hace acce­si­ble todos los precios.

Hola, soy la cri­sis… digo la reali­dad y te caigo encima.

Y se acabó. Casi todos hemos caído en algo. O engor­da­mos, o vivi­mos la vida que no qui­si­mos, o debía­mos lo que no tenía­mos, o sen­ci­lla­mente aca­ba­mos atra­pa­dos por un ansia irre­fre­na­ble de tener todo y la cer­teza de no ser capaz. Todos los mini­ma­lis­tas hemos sen­tido ese vér­tigo, en noso­tros y en los otros, en la huma­ni­dad y en la natu­ra­leza. Las his­to­rias varían, las ideas polí­ti­cas y reli­gio­sas tam­bién, dis­tin­tos son nues­tros paí­ses y bio­gra­fías, pero el vér­tigo permanece.

La libe­ra­ción

Y enton­ces, un día, reac­cio­na­mos. Y nos libra­mos de todo. Y nos des­pren­de­mos de nues­tras cosas hasta donde duele. Y luego de nues­tros hábi­tos. ¡Y eso sí que hace pupita mala! Siem­pre se tiende la ten­ta­ción de aban­do­nar. El niñato, no el niño, que lle­va­mos den­tro llora y pata­lea. ¡Está per­diendo sus jugue­tes! (No los usaba nunca, pero eran SUS juguetes).

Pero al final, el des­pren­di­miento hace que el niñato inte­rior madure un poco. Y sea un ver­da­dero niño, capaz de ser feliz con sus ami­gos y una pie­dra. O incluso sólo con sus ami­gos. O incluso sólo con la piedra.

Enton­ces com­pren­des que te has libe­rado. Sabes que ya no tie­nes nece­si­dad de com­prar nada, de demos­trar nada, ni de ser más que nadie. Toda­vía sien­tes ten­ta­cio­nes. Qui­zás por­que las sien­tes, te llega a enfan­dar la publi­ci­dad y escri­bar artícu­los como éstos. Qui­zás por­que aún te sabes débil, pro­cla­mas tu liber­tad con más fuerza. Pero ya te sien­tes fuera de la cárcel.

Explo­rar

Al prin­ci­pio uno es feliz sen­ci­lla­mente siendo libre. Me suena que esa debe ser la reac­ción de los pre­sos cuando aca­ban su con­dena. Pero luego hay que ocu­parse de la vida.

Y aquí viene lo bueno del minimalismo.

Pre­ci­sa­mente por­que has cla­reado tu vida, la cla­ri­fi­cas. Tras un tiempo y refle­xión lle­gas a recor­dar quien eres y hasta le encu­ne­tras sen­tido a la vida. Bueno, segu­ra­mente no resuel­vas los mis­te­rios del mundo, pero sí sabes que hacer con tu vida. Encima el haberte des­pren­dido supone que has hecho un ejer­ci­cio de valor.

Ahora pue­des empe­zar a pen­sar en más allá del mini­ma­lismo. Y es que ese es el fin del mini­ma­lismo: des­cu­brir tu camino y caminarlo.

El gurú ha hablado

Y como lo sé todo por­que vivo en mi mon­taña de la sabi­du­ría pre­fecta no hace falta que digáis nada, oh pobres cria­tu­ras ton­tas indig­nas de leer mi blog.

O a lo mejor sí, tengo la sen­sa­ción de que sólo he ara­ñado la super­fi­cie, ¿pro­fun­di­za­mos jun­tos? ¿alguna idea?

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