¿Son los emprendedores héroes? Sí, puesto que los necesitamos. Hace falta gente con energías para salir de nuestras comodidades. Y es que corremos el riesgo de pasarnos la vida, y la economía, columpiándonos en una eterna apatía refugiándonos en la mediocridad.
La culpa es de
Ya hablé de la ley del columpio en una entrada anterior. Sucede que cuando queremos cambiar, empezamos con energía y después de ciertos progresos iniciales volvemos al punto de partida. Parece que hay un termostato dentro de nosotros que nos impide progresar.
George Leonard en su libro Mastery identifica a la obsesión con el éxito rápido como uno de las mayores dificultades precisamente para alcanzarlos. Toda sociedad vive de sus héroes, mitos y cuentos, ¿y qué nos dicen nuestros héroes, mitos y cuentos? Que el éxito es una experiencia exitante tras otra, una gran aventura tras otra, un clímax tras otro.
Muy bonito, demasiado bonito…
La verdad
La vida no es una sucesión de clímax, tras climax, está llena de momentos tranquilos, de práctica diaria, de ejercicios, de borrones, de herrores orrorosos. Y sí, de vez en cuando, vienen momentos de auténtica alegría, en las que las emociones rugen como los rápidos de un río.
Hay que hacer, por tanto, de la maestría un camino. Hay que ir al entrenamiento tomando conciencia de que ese el momento verdaderamente importante. No cuando ya están los focos, ese es el fruto. Hay que estudiar todos los días, tomando conciencia de que ese es el momento de la batalla, no cuando llega el examen. Hay que decidir ser feliz en el trabajo diario, porque es ese el que dará los frutos.
¿Tan imposible parece? ¿Y si es así porque puede una niña amar sus palotes, cuándo todavía ni siquiera son letras? A lo mejor es porque encuentra una sonrisa detrás de cada intento. Bueno, pues quizás nos falte esa cosa, nos falta saber agradecer el trabajo constante, también nos corresponde como compañeros y gente de equipo señalar lo que se está haciendo bien hoy, aunque todavía no haya dado fruto. No sólo por nuestros compañeros, colegas y amigos, sino también por nosotros mismos, porque cuando apreciamos el trabajo duro y constante de los demás, aprendemos también a apreciar nuestro propio esfuerzo.
Más allá de la crisis
Digo que la crisis económica es como el aviso de un médico. Si alguien piensa que lo importante es salir de la crisis como sea y volver a lo de antes, se equivoca. Se trata de cambiar del modo de vivir, de apreciar la ética del esfuerzo y del trabajo duro, de dejarse de corruptelas, de tomar conciencia de que la ganancia fácil lleva al desastre económico y ecológico a cambio de una falsa felicidad comprada a base de los últimos cachivaches electrónicos, drogas y símbolos de estatus.
Sí, necesitamos héroes. Gente que trabaje, que ame su trabajo, que sepa que en ese amor está su principal objetivo. ¿Te unes?
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- la ganancia y la conciencia
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