Sabiavida

Sabiduría en práctica | Miguel de Luis

Iniciativa es iniciar

| 22/07/2011

—Bien, ya hemos repa­sado su currí­cu­lum, oh, me olvi­daba, —dijo la entre­vis­ta­dora, gol­peán­dose la frente con el falso des­piste de un ins­pec­tor Colombo —verá es un deta­lle sin impor­tan­cia, casi nada, com­prenda usted, antes de que le reco­miende para que le con­trate la empresa debo ase­gu­rarme… ¿qué era?… ah, esto, sí… dice usted, lo pone su currí­cu­lum, aquí, ¿lo ve?, que usted tiene mucha iniciativa.

El joven bus­ca­dor de empleo irguió los hom­bros ante la opor­tu­ni­dad de sol­tar una res­puesta ensa­yada —La proac­ti­vi­dad y la ini­cia­tiva son carac­te­rís­ti­cas fun­dan­tes de mi per­so­na­li­dad; con­si­dero que cual­quier grupo humano y desde luego una empresa debe con­si­de­rar la ini­cia­tiva como valor cen­tral de la cul­tura de su empresa e incor­po­rarla en el know how.

—Exce­lente, veo que esta­mos de acuerdo, sólo una cosita más, por favor, ¿me puede decir que ha ini­ciado usted?

El joven se quedó en blanco.

La fea realidad

Nos gusta pen­sar que tene­mos ini­cia­tiva. Y resulta extraño por­que nos han ense­ñado a no tenerla. La escuela, no ha sido buen ejem­plo. La empresa, más bien tam­poco, y de la admi­nis­tra­ción pública, mejor ni habla­mos. Sin­ce­ra­mente creo que nos engañamos.

El entre­vis­tado no pre­ten­día enga­ñar a la empresa. Sen­ci­lla­mente no había caído en la cuenta que tener ini­cia­tiva es ini­ciar cosas. Si estás “a punto” de hablar con el jefe para que se haga tal mejora, pero te da miedo, no tie­nes ini­cia­tiva. Si has deci­dido que no pue­des cam­biar nada, si has per­dido la espe­ranza, si pien­sas que lo mejor es obe­de­cer y nada más, eras el tra­ba­ja­dor medio­cre per­fecto de hace treinta años. Si no tie­nes cos­tum­bre de ini­ciar cosas care­ces de iniciativa.

Se siente.

¿Qué hacer?

Ini­ciar. Antes de que ven­gan otros que ini­cien cosas. Que ven­drán. Si no vie­nen a tu empresa, lo harán a otra y os echa­rán. El capi­ta­lismo tiene esas cosi­llas dar­wi­nia­nas, quien peor se adapta, se muere. Si crees que tu puesto es tan insig­ni­fi­cante que no nece­si­tas ini­cia­tiva, nece­si­tas cam­biar de idea.

Empe­zar da miedo. Es nor­mal. Res­pira. Empieza a empe­zar por algo pequeño. Piensa en tu grupo de trabajo.

Pero, ¿cómo?

Jugando. Seth Godin (que bueno que es este tipo) ha lan­zado recien­te­mente el modelo del juguete. Pon­ga­mos que tú eres un bebé y tu empresa es el juguete. Un bebé toma el juguete y empieza a apre­tar boto­nes a ver que pasa, y cuando pasa algo que le gusta se ríe y aprende como se hace. En el caso de una empresa es lo mismo: empie­zas con una pro­puesta y puede que no con­si­gas nada, como el bebé, pero apren­des como se toman las deci­sio­nes en tu empre­sas, a quien tie­nes que con­ven­ces y cómo. Tu empresa o tu monas­te­rio o tu partido.

Esto no va de mani­pu­lar a la gente para impo­ner tu volun­tad. Lo del “triunfo de la volun­tad” ya lo intentó un tipo con bigo­tito y empezó la segunda gue­rra mun­dial. Esto va de ini­ciar cosas, de apor­tar pers­pec­ti­vas, de per­mi­tir que la pelota comience a rodar para que tus ideas se cru­cen con otras ideas y ¡bun!, tene­mos siner­gia y ritmo, y esto se con­vierte en música, y lo que era una orga­ni­za­ción anqui­lo­sada y chi­rrian­tes se pone a bailar.

Pasará cuando ten­gas el hábito de ini­ciar cosas, cuando si te acues­tas sin haber empe­zado algo no pue­das dor­mir. Esto lleva tiempo, esfuerzo y apren­di­zaje, pero al tiempo tú no nece­si­ta­rás poner en tu curri­cu­lum que tie­nes ini­cia­tiva; lo sabrán.

Una pre­gun­tita

¿Qué le res­pon­de­rías a la entrevistadora?

Tér­mi­nos de búsqueda:

  • ini­cia­tiva es
  • en curri­cu­lum iniciativa

Comparte en Twitter | Facebook