Sabiavida

Sabiduría en práctica | Miguel de Luis

Minimalistas y Maximalistas

| 22/07/2011

Hace unos días leí por pri­mera vez el tér­mino maxi­ma­lista en una nueva acep­ción, que venía a sig­ni­fi­car según deduzco: “gente que no es mini­ma­lista”. Lo que nos fal­taba: Barça con­tra Real Madrid; Tene­rife con­tra Las Pal­mas; Socia­lis­tas con­tra Popu­la­res y ahora esto.

¿Pero están locos?

Ser mini­ma­lista no es un club, no es for­mar parte de nin­guna élite, ni haber sido ele­gido por Dios o si quiera por la aso­cia­ción de veci­nos de tu barrio para cam­biar el mundo. Ser mini­ma­lis­tas no tener nin­guna esen­cia espe­cial. Yo quiero vivir una vida que merezca la pena; mejor yo quiero que cada ins­tante de mi vida merezca la pena; y el mini­ma­lismo es una de las herra­mien­tas que uso para ello, nada más.

Haber adop­tado esta estra­te­gia no me hace mejor, espe­cial, ni siquiera dife­rente a nin­guna otra per­sona. Es como si usar un mar­ti­llo me hiciera mar­ti­llista o un orde­na­dor, ordenadorista.

Es cierto que yo soy yo y mis cir­cuns­tan­cias. Y es cierto tam­bién que las deci­sio­nes y hábi­tos que toma­mos y man­te­ne­mos van con­for­mando nues­tra vida y la pers­pec­tiva con la que vemos al mundo. Renun­ciar a los mie­dos nos libera, abra­zar nues­tros sue­ños nos abre el camino, pero…

Es que somos unos novatos

Esto del mini­ma­lismo es tan nuevo como fenó­meno social, que no tene­mos más reme­dio que reco­no­cer­nos unos nova­tos. ¿Qué lle­va­mos? ¿Meses, un par de años quizá? Somos mini­ma­lis­tas como un ado­les­cente es escri­tor: nos llena de ale­gría lo que hace­mos y soña­mos con un futuro de rea­li­zar quie­nes somos, pero toda­vía no lo hemos logrado.

Cuando hayas alcan­zado tu pro­pia habi­ta­ción, sé ama­ble con los que han esco­gido puer­tas dis­tin­tas y con aqué­llos que aún están en el pasi­llo. ~C.S. Lewis

Aún no ha habido tiempo para eri­gir una mal­dita fron­tera. No sabe­mos quie­nes somos y ¿ya que­re­mos excluir­nos de quie­nes no son como noso­tros? ¿Para qué? ¿Para deci­dir que nada tene­mos que apren­der ellos, que somos los puros, los posee­do­res de la ver­dad, los due­ños de la cien­cia y de Dios y que ellos son los equi­vo­ca­dos? Pero si es que ellos somos noso­tros, ¡y hace dos meses!, y añado ade­más que aquí nadie es prefecto.

Cada per­sona nace para ser escu­chada, toda per­sona tiene un men­saje único, y sí –dicho sea de paso– una per­sona con sín­drome de down puede ser mi maes­tra, siem­pre que yo tenga la humil­dad de ser su dis­cí­pulo. ¿Es qué mi culo es tan gordo como para dejar de escu­char a mi amigo por­que piense que ir de com­pras es deporte olím­pico? En vez de eso, sí, le expli­caré por­que creo que se equi­voca, pero le escu­charé a él y luego deci­diré lo que con­si­dere es mejor. Y me equi­vo­caré y tra­taré de apren­der del error y seguiré explo­rando esto del mini­ma­lismo con otras per­so­nas y con­fío que en todo este camino nunca cami­naré solo.

Tér­mi­nos de búsqueda:

  • quiero ser minimalista
  • Maxi­ma­lis­tas
  • per­so­nas minimalistas
  • mini­ma­lista contra
  • el maxi­ma­lismo
  • maxi­ma­lista y minimalista
  • maxi­ma­lista
  • igni­fi­ca­dos de maxi­ma­lista y minimalista
  • el mini­ma­lismo con­tra los elites
  • sig­ni­fi­cado de mini­ma­lismo y maximalismo

Comparte en Twitter | Facebook