Sabiavida

Sabiduría en práctica | Miguel de Luis

Mínimo, frugal y tacaño

| 22/07/2011

Hace unos meses estaba leyendo –no sé en que página web– una ris­tra de comen­ta­rios joco­sos y de mal gusto acerca del reto de las cien cosas. Reven­tando de envi­dia, habla­ban de que muchos de estos mini­ma­lis­tas tenían orde­na­do­res mac muy caros. A reglón seguido saca­ban lis­tas de cien cosas en este plan: (aña­did horro­res orto­grá­fi­cos a voluntad)

Mi lista de cien cosas:

  • Mi pala­cio
  • Mi Aston Martin
  • Mi yate
  • Mi avión privado
  • Mi colec­ción de ropa

¿Tie­nen razón?

Un mini­ma­lista tam­poco es un tacaño. La taca­ñe­ría, a fin de cuen­tas, cons­ti­tuye otro tipo de obse­sión por acu­mu­lar, en este caso por acu­mu­lar dinero. ~ Luis José Sánchez

Dudo que a nin­gún mini­ma­lista se le ocu­rra tener un pala­cio; pero el mini­ma­lismo no es fru­ga­li­dad ni tam­poco pobreza. Y no es que sea sólo opi­nión mía. Si limi­tas el número de tus pose­sio­nes, de manera cons­ciente te decan­tas por cosas de mejor cali­dad. Una casa puede ser pequeña y a la vez bien cons­truida, her­mosa y bien situada, y, a la vez, más cara que otra mayor. Un por­tá­til con las mis­mas capa­ci­da­des que un orde­na­dor de sobre­mesa puede resul­tar más caro. Un mini cuesta más que un Dacia Logan.

Sin embargo, el mini­ma­lismo va de la mano de la fru­ga­li­dad. Me pongo de ejem­plo. No tengo un mac, sino un viejo Tos­hiba Sate­llite que me sigue fun­cio­nando bien en Ubuntu Linux. Se me ha hecho la boca agua varias veces con los mac y como res­puesta he dejado de visi­tar la web de apple. Entiendo que, en reali­dad, no nece­sito un mac para nada. Los dos pro­gra­mas que uso la mayor parte del tiempo son el nave­ga­dor Chro­mium y PyRoom. Renun­cio al fac­tor “chulo” de tener un mac a cam­bio del dinero que me aho­rro. Otras per­so­nas han renun­ciado a tener un coche por­que les basta el trans­porte público… y podía seguir dando ejem­plos hasta que alguien lle­gara a decir

Eres un tacaño

¿Un dólar a cam­bio de la feli­ci­dad eterna? mmm… Soy más feliz con el dólar. ~ Señor Burns

Si acu­mulo dinero debe ser por una razón. La más habi­tual, y la que da ori­gen a la taca­ñe­ría es el miedo. De hecho, de acuerdo a Padre Rico, Padre Pobre el miedo a ser pobre es la causa que empuja a la gente a hacerse más y más rico, a nunca con­for­marse con nada. Si ese miedo es lo sufi­cien­te­mente intenso puede lle­gar a crear a una per­so­na­li­dad que viva en la más abyecta mise­ria por el temor de vivir en la mise­ria más abyecta. Pero sin caer en esos extre­mos, ¿sería yo más feliz con un mac?

No. Com­pra­mos una cosa muy chula, nos da un subidón y tras cierto tiempo, más corto cuanto mayor sea la fre­cuen­cia con que com­pra­mos vol­ve­mos al punto de par­tida. Las alter­na­ti­vas son, pues, dos: apren­der a ser feli­ces sin dro­gas… digo sin com­prar o matar­nos a tra­ba­jar para poder com­prer cosas. Yo he deci­dido ser feliz sin com­prar pero ahora tengo otro desafío

¿Hasta dónde trabajo?

Cam­bia tu vida y tus hábi­tos en aras de lle­var una vida mejor, atré­vete a pro­bar cosas nue­vas, piensa en lo que pue­des hacer y déjame decirte, si yo estoy cam­biando tú tam­bién pue­des hacerlo, es cues­tión de que­rer un nuevo estilo de vida. ~ Omar Carreño

Hasta donde alcance mi deber. ¿Y cuál es mi deber? Mi deber es la res­pon­sa­bi­li­dad de ser­vir a alguien, mi deber es con­ver­tirme en el sueño de mi mismo, mi deber es amar con una pasión tal que ni yo mismo pueda com­pren­der, mi deber es sen­tir con cada fibra de mi ser que este momento que ahora vivo es la vida y no nin­guna otra cosa. Mi deber es amar.

Otros os dirán que os dedi­quéis a lo que más os plazca, a lo que os dé más pla­cer. Yo os digo que hagáis aque­llo para lo que habéis nacido, que can­téis vues­tra can­ción. ¡Ahora! En nada estorba que hasta ahora no hayáis empren­dido este camino. Ahora es cuando toca.

No es hasta dónde, ni cuándo, sin hacia donde. No des­cu­bras tu camino, tu camiño te llama. Escu­chálo, y por lo que más quie­ras, cuando lo escu­ches, síguelo. Ahora, haz que este ins­tante merezca la pena.

Cree­mos que la gene­ro­si­dad es sólo des­pren­derse de dinero. La mayor gene­ro­si­dad es darse uno mismo, dar el pro­pio tra­bajo, ofre­cer el pro­pio esfuerzo. Si puedo vivir con poco, ¿sig­ni­fica eso que debo vivir oso­cioso? ¿Es el mundo un lugar tan bueno como para que me pueda reti­rar a mi pro­pio cas­ti­llo? ¿Debe ser mi sueño vivir sin preo­cu­pa­cio­nes? No, en lugar de eso, me ocu­paré del mundo.

¿Y tú?

Tú ten un obje­tivo. Si care­ces de obje­tivo no podrás dis­tin­guir lo esen­cial de lo super­fluo y, por tanto, no podrás ser mini­ma­lista, sino mínimo, fru­gal o tacaño.

Tér­mi­nos de búsqueda:

  • penas del pobre y mie­dos del rico
  • cual es el ori­gen de la tacañeria
  • per­so­na­li­dad frugal
  • pena del pobre miedo del rico
  • ori­gen tacaño
  • ori­gen de la tacañeria
  • miedo a ser pobre
  • fru­gal o tacaño
  • fru­gal droga
  • dife­ren­cia entre tacaño y frugal

Comparte en Twitter | Facebook