Sabiavida

Sabiduría en práctica | Miguel de Luis

Ojos de kaizen para estudiantes

11/01/2012 Sígueme en twitter

CC Alan Cleaver

¿Y qué es el kai­zen? ¿Quie­res la defi­ni­ción abu­rrida? ¿La que repi­ten un mon­tón de blogs sin parar para ven­derte libros de kaizen?

Pre­gunta tonta.

Vamos a la que a mí me vale:

Kai­zen: Acti­tud con­tí­nua de mejo­ras sis­te­má­ti­cas que…

Vale un rollo, a ver si me sale mejor

Kai­zen: es mejo­rar poco a poco, todos los días y siguiendo un plan. Y ese plan se ela­bora con la expe­rien­cia de otras per­so­nas que lle­van toda la vida haciendo kaizen.

Mucha gente se piensa que kai­zen es hacer un “evento kai­zen” y mejo­rar todo lo posi­ble un par de días y luego te vas olvi­dando hasta la siguiente vez. Es nor­mal por­que las mejo­ras se sue­len hacer así, pero el kai­zen es dife­rente. Es poco a poco, pero o es todos los días o no es kaizen.

Y luego hay que seguir un plan. ¿Qué plan? Bueno, no es tan complicado

1– Des­cu­brir que va mal

2– Pro­po­ner una mejora sencilla

3– Apli­carla

4– Docu­men­tarla y Compartirla

La parte más difí­cil, me parece a mí, es des­cu­brir que va mal. Bueno, al prin­ci­pio es muy fácil, por­que siem­pre hay muchas cosas de las que la gente se está que­jando todo el tiempo. Si eres estu­diante seguro que te das cuenta de que hay cosas que te salen mal o incluso y,

esto es lo más importante,

de los erro­res que come­tes en tu forma de tra­ba­jar. No sé, ¿a lo mejor eres de los que sub­ra­yas todas las pala­bras del libro? ¿de las que no repa­sas? En fin, tú sabrás, y si no sabes tú pre­gunta a un pro­fe­sor, que estará encan­tado de repa­sarte a tí.

Empie­zas con el kai­zen tan feliz, con­si­gues esas mejo­ras, sien­tes que has ganado un cam­peo­nato del mundo y… ¿luego qué? Pues luego tie­nes que empe­zar a mirar con gafas de kai­zen, por­que ya los defec­tos no son tan obvios.

Vea­mos una lista breve de algu­nos defec­tos muy comunes:

a) defec­tos de programación

Es cuando no ano­tas los debe­res o los escri­bes mal: por ejem­plo pones “Tra­bajo de Ética” y pien­sas que no se te olvi­dará que tie­nes que hacer un comen­ta­rio del libro “Ética a Nicó­maco” pero te olvi­das y aca­bas haciendo un comen­ta­rio a “Ética a Ama­dor” que es otro libro. Mal rollo.

Es cuando no apun­tas bien lo que tie­nes que estu­diar o lo que no tie­nes que estu­diar y luego ves que nadie en clase sabe el tema 4, que repa­saste seis veces y que no entraba en el examen.

Como estu­diante de pri­ma­ria, es rela­ti­va­mente sen­ci­llo pro­gra­mar bien. Basta seguir lo que diga el maes­tro, pero siem­pre hay que ano­tar lo siguiente:

Tra­bajo de Ética: Comen­ta­rio del libro “Ética a Nicó­maco” res­pon­diendo a las pre­gun­tas del libro de ética de la página 34 | Ter­mi­nar antes del día 5 de Mayo de 2012

Como ves sólo se trata de ano­tar con­cre­ta­mente lo que hay que hacer. Ya sabes cuál es tu pro­yecto. Si es un pro­yecto muy com­pli­cado ahora pue­des divi­dirlo en tareas peque­ñas. (Con­se­guir el libro, leerlo, sub­ra­yarlo, con­tes­tar las pre­gun­tas, pasarlo a limpio).

b) Defec­tos de organización

Esto puede ser porque:

Situar nece­sa­rios: –no tie­nes las cosas que hacen falta para tra­ba­jar, o las tie­nes muy lejos.

Sepa­rar inne­ce­sa­rios: –muy común: tie­nes cosas en tu mesa de tra­bajo que no sir­ven para tra­ba­jar, y lo que no ayuda distrae.

Supri­mir sucie­dad: –peor que inne­ce­sa­rio, es todo lo que estorba y fas­ti­dia, pero sobre todo polvo y mugre.

c) Defec­tos de objetivos

Es cuando te con­for­mas con menos de lo que la gente merece o de lo que tú mere­ces hacer. Sucede por­que no te res­pues­tas sufi­cien­te­mente a tí mismo, o no res­pe­tas a los demás, inclu­yendo padres, com­pa­ñe­ros y profesores.

Es como una tienda que no res­pe­tan a los clien­tes, o un coci­nero que no res­peta a sus comen­sa­les; o un depor­tista que no res­peta a su equipo. Estos nunca pue­den ser bue­nos por­que ni siquiera lo intentan.

Antes de entre­gar un tra­bajo pre­gun­táte: ¿estoy orgu­lloso de eso? ¿qué dice de mí? ¿se merece mi clase que haga eso? ¿y mis padres? Si los debe­res se ven­die­ran, ¿me los com­pra­ría alguien?

No voy a decir que tu tarea eres tú, por­que es men­tira. Pero es una men­tira que la gente se creerá. Y lo peor, que tú tam­bién te aca­ba­rás cre­yendo. Al final, apren­diendo a res­pe­tar a los demás apren­des a res­pe­tarte a tí mismo. Si mejo­ras cual­quier tarea, por peque­ñita que sea, aca­bas mejo­rán­dote a tí mismo, y a tu fami­lia y a tu país, incluso al mundo, aun­que sea en algo pequeño.

Peli­gro: Perfeccionismo.

El per­fec­cio­nismo es cuando per­de­mos el tiempo en mejo­ras extra­or­di­na­rias que no sir­ven para nada. Por ejem­plo, no hace falta que hagas tu apun­tes en per­ga­mino y con letra gótica. Con que estén lim­pios y se entien­dan vale. Tam­poco hay que lle­nar todo de dibu­ji­tos, ni pasar mil horas bus­cando el tipo de letra perfecta.

Piensa para que sirve cada cosa; todo lo que se salga de eso es inne­ce­sa­rio. Por ejem­plo un cuchi­llo de coci­nero debe ser cómodo, seguro, con un filo que corte muy bien sin tra­barse con nada y un acero con el tem­ple justo, que no se rompa ni se melle. No tiene por­que tener pie­dras pre­cio­sas ni ador­nos de oro.

Lo mismo tus debe­res. Haz tu sumas con letra clara, que se entienda, con las líneas rec­tas y amplios espa­cios en blan­cos: pero no hace falta que escri­bas en letra inglesa ni hacer flo­ri­tu­ras raras.

La pró­xima vez

Con esto ter­mi­na­mos esta segunda parte; en la pró­xima seguiré desa­rro­llando esta línea.

Tér­mi­nos de búsqueda:

  • kai­zen para el estudio