Sabiavida

Sabiduría en práctica | Miguel de Luis

¿Está tu oficina llena de trampas ocultas?

| 22/07/2011

Antes de resol­ver esta pre­gunta empe­ce­mos con una bonita definición:

5 eses según wikipedia

El método de las 5S, […], es una téc­nica de ges­tión japo­nesa basada en cinco prin­ci­pios sim­ples. Se inició en Toyota en los años 1960 con el obje­tivo de lograr luga­res de tra­bajo mejor orga­ni­za­dos, más orde­na­dos y más lim­pios de forma per­ma­nente para con­se­guir una mayor pro­duc­ti­vi­dad y un mejor entorno laboral.

Estas 5 eses son:

  1. Sepa­rar innecesarios
  2. Situar nece­sa­rios
  3. Supri­mir suciedad
  4. Seña­li­zar Anomalías
  5. Seguir mejo­rando

Cada una de estas “S” forma parte de un engra­naje de un sis­tema de cali­dad en la pro­duc­ción que se puede emplear desde una fábrica hasta la pro­duc­ti­vi­dad personal1.

Hoy voy a que­darme con Seña­li­zar Ano­ma­lías y su apli­ca­ción en una ofi­cina: para qué sirve y cómo se ejecuta.

Para qué sirve Seña­li­zar Anomalías

La idea es que cual­quier lugar de tra­bajo está lleno de tram­pas que per­ju­di­can nues­tra pro­duc­ti­vi­dad. Lo que que­re­mos es poder corre­gir esas ano­ma­lías inmediatamente.

Un orde­na­dor como ejemplo

Una trampa a la pro­duc­ti­vi­dad es un escri­to­rio tan repleto de cosas y tan desor­ga­ni­zado que no nos per­mita encon­trar nada visual­mente. Esta ano­ma­lía es fácil­mente corre­gi­ble dado que se detecta visual­mente nada más encen­der el orde­na­dor. Corre­girla sólo es cues­tión de dis­ci­plina y de saber cómo que­re­mos dejar nues­tro escritorio.

Un virus u otro ele­mento de malware suele ser más insi­dioso. Por lo gene­ral hace su tra­bajo en la som­bra y es mucho más difí­cil de detec­tar. Esta difi­cul­tad en su detec­ción lo con­vierte en una ame­naza impor­tante para nues­tra pro­duc­ti­vi­dad por­que no podre­mos sol­ven­tar una ano­ma­lía hasta que sepa­mos el ori­gen de esa anomalía.

En nues­tra oficina

En las ofi­ci­nas sur­gen tam­bién miles de peque­ñas tram­pas a nues­tra pro­duc­ti­vi­dad. Es el papel de mala cali­dad que traba los rodi­llos de la impre­sora; son los lápi­ces fuera de sitio; son los archi­vos sin seña­li­zar o las cajas de gra­pas que se han agotado.

Todas estas peque­ñas cosas retra­san el tra­bajo, a veces de manera pequeña, pero insis­tente y cons­tante. En muchas oca­sio­nes ni siquiera somos cons­cien­tes de ellas por lo que no pode­mos corre­gir­las al ins­tante. En vez de eso tro­pe­za­mos una y otra vez en la mis­mas pie­dras. Y la gente se deses­pera por­que sufre las con­se­cuen­cias en su tra­bajo y mal­dice entre dien­tes y se queja de la mala orga­ni­za­ción, pero no sabe o no da el siguiente paso: seña­li­zar las anomalías

Como se seña­li­zan las anomalías

Una pri­mera apro­xi­ma­ción con­siste en dar parte de todo lo que se encuen­tra mal. Parece sen­ci­llo, pero tiene tres dificultades.

La pri­mera es que debe­mos detec­tar que la ano­ma­lía efec­ti­va­mente se ha pro­du­cido o está a punto de pro­du­cirse. Esto no es siem­pre tan ele­men­tal un lunes por la tarde, des­pués de tres cafés y con cosas más impor­tan­tes que hacer que fijar­nos en si nos que­dan grapas.

La segunda es que no asu­mi­mos que esa res­pon­sa­bi­li­dad es de todos. La cali­dad es labor tanto del beca­rio que acaba de lle­gar como del Direc­tor Gene­ral que cre­ció en la empresa.

La ter­cera es saber inme­dia­ta­mente a quien dar parte para cada cosa y el modo mejor de hacerlo.

Hola soy una anomalía

Por esto lo mejor es dejar que la ano­ma­lía se señale ella misma. Lo ideal sería que cual­quier per­sona pudiera a sim­ple vista darse cuenta de aque­llo que va mal. ¿Cómo se con­si­gue esto?

Defi­niendo lo que está bien

Poner una guía visual e inme­diata que apa­rezca en cuanto algo va mal. Ejem­plo de la despensa

Supon­ga­mos que quiero apli­car las 5S a la des­pensa de mi casa. Quiero siem­pre tener leche. Defino tener leche como tener al menos 3 litros alma­ce­na­dos en la des­pensa. Pues bien lo que haré será poner un car­tel que va a que­dar oculto por la leche excepto cuando me que­den menos de tres litros2.

Fases para implantarlo

Breve reunión inicial.

En esta fase se difunde la téc­nica y se comen­tan las posi­bi­li­da­des. Safari. Nos vamos de caza. Vamos físi­ca­mente por la ofi­cina bus­cando cada uno de los elementos

A cada cosa le pon­dre­mos una guia visual que nos avise auto­má­ti­ca­mente cuando exista una ano­ma­lía: por ejem­plo que se acabe.

Kai­zen. Una vez ini­ciado esta estra­te­gia hay que man­te­nerla con una acti­tud cons­tante de cam­bio. Junto a esta acti­tud de ir corri­giendo según apa­rez­can los fallos debe­rían pro­gra­marse revi­sio­nes periódicas

Pero es que yo no soy jefe…

Bueno, vale, pues empieza por tu puesto de tra­bajo y ve pre­di­cando con el ejem­plo. Con el tiempo te pre­gun­ta­rán lo que haces y sabrán que no es, por­que no lo es, la última ocu­rren­cia que has leído en un blog.

Tér­mi­nos de búsqueda:

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