Sabiavida

Sabiduría en práctica | Miguel de Luis

¿Es un desperdicio deshacerse de los trastos?

| 22/07/2011 G+ | twitter | facebook

Es la preo­cu­pa­ción por las pose­sio­nes, más que cual­quier otra cosa, lo que impide a los hom­bres vivir en liber­tad y nobleza” Ber­trand Rusell

Artículo de Leo Babauta, tra­du­cido por Miguel de Luis

Sé que hay muchos entre voso­tros que que­réis des­ha­ce­ros del des­or­den, o que ya habéis empe­zado… pero topáis con una barrera.

Y es alta: no que­réis derro­char. Tu intui­ción te dice que tirar cosas que está per­fec­ta­mente bien — y cos­ta­ron un buen dinero — es un tre­mendo desperdicio.

Recien­te­mente recibí esta carta de Marissa, una lec­tora brillante.

Estoy repa­sando mis pose­sio­nes por enésima vez para tener/poseer menos. El pro­blema que tengo ahora,es que cuando done/tiro obje­tos que no “nece­sito” siento que estoy mal­gas­tando el dinero. En algún momento use un dinero que me costó ganar para com­prar este objeto y ahora lo único que quiero es des­ha­cerme de él. A pesar de que esto me ayu­dará a mis futu­ros hábi­tos de com­prar, para no com­prar nada por capri­cho o sólo por­que quiero tenerlo,siento que estoy lan­zando dinero a la basura.”

Esta pre­gunta es tan común que decidí tra­tarla aquí — si te ape­gas a las cosas por­que sien­tes que des­ha­certe de ellas sería mal­gas­tar un buen dinero, aquí está la res­puesta que anda­bas buscando:

He aquí que te libero de tu carga.

Eres libre. Com­praste esas cosas con un dinero bien ganado, y no quie­res tirar ese dinero, así que te has ape­gado a ellas. Es una carga que te impide libe­rarte de esas pose­sio­nes inne­ce­sa­rias — te fuerza a con­ser­var el espa­cio que ocu­pan, a ocu­parte de esas pose­sio­nes, a ver­las cons­tan­te­mente todos los días incluso si ya no las quie­ras, a que inte­rrum­pan tu camino o a tro­pe­zar con ellas si vives en un espa­cio redu­ciod y desor­ga­ni­zado. Esto es la peni­ten­cia que pagas por tu dinero malgastado.

Pero: el derro­che ocu­rrió cuando lo com­praste, no cuando deci­diste deha­certe de el. Com­praste algo que real­mente no nece­si­ta­bas — y el ver­da­dero des­per­cio sería igno­rarlo y no apren­der de la experiencia.

Des­ha­certe de pose­sio­nes inne­ce­sa­rias no es derrochar:

Aprende la lec­ción. Puede sonar con­des­cen­diente, pero esa no es la inten­ción — si no nos damos cuenta de nues­tros erro­res no pode­mos apren­der y evi­tar­los en el futuro. Así que atento: no debiste haber com­prado eso en pri­mer lugar. Evita hacerlo en el futuro com­prando tan poco como pue­das. Deja de ser un con­su­mi­dor y empiza a vivir.

Dáte cuenta que guar­dar esos obje­tos cuesta. Si guar­das cosas que no nece­si­tas, te cuesta dinero — pagas el espa­cio nece­sa­rio para guar­darlo (muchas pose­sio­nes impli­can casas más gran­des o con­te­ne­do­res de alma­ce­naje), pagas por su man­te­miento, te cuesta tiempo (y por tanto dinero) guar­dar­los y orga­ni­zar­los, tie­nes que arre­glar las cosas cuando se rom­pen, orde­nar­las para encon­trar cosas. Des­ha­certe de lo inne­ce­sa­rio de libera de este derroche.

Encuen­tra a alguien que lo use. Es un des­per­di­cio man­te­ner algo que no usas (otra buena razón para com­par­tir el coche en vez de ser el único pro­pie­ta­rio, por cierto). Así que encuen­tra a algún amigo o fami­liar que lo nece­site o dónalo a alguna ong o la biblio­teca, para que los demás pue­dan usarlo. Con­si­dera comen­zar una “biblio­teca de herra­mien­tas” en tu barrio, o un punto para com­par­tir libros. Cuando alguien usan algo, no es un desperdicio.

Explora. Si no estás seguro si nece­si­ta­rás algo, ponlo a prueba: lo has usado en los últi­mos seis meses? Si no, pro­ba­ble­mente no lo nece­si­tes ( a menos que sea esta­cio­nal — ento­ces pre­gunta si lo nece­si­taste el último año). Si toda­vía estás inse­guro, ponlo en una caja con la fecha de hoy, y com­prué­balo en seis meses — si para enton­ces no has abierto la caja es que no lo necesitabas.

No dejes que tus pose­sio­nes te posean. Si te ape­gas a tus pose­sio­nes por­que crees que sería un des­per­di­cio des­ha­certe de ellas, son ellas las que te con­tro­lan a tí. Son ellas las que dic­tan tu vida, en vez de ser tú quien crea la vida que quie­res, viviendo como quie­res vivir. Aban­dona tus pose­sio­nes y sé libre — vivir de otra manera sería el ver­da­dero desperdicio.

Haz mejor uso de tu tiempo y espa­cio. Una vez que te has libe­rado de este des­per­di­cio, no mal­gaste tu tiempo libre en adqui­rir más cosas.Emplea tu tiempo en expe­rien­cias increí­bles, no en pose­sio­nes. Al final, busca una casa más pequeña, ahora que nece­si­tas alma­ce­nar menos cosas y ayu­das a sal­var la tie­rra de paso.

No rie­gues tus malas hier­bas Har­vey MacKay

Tér­mi­nos de búsqueda:

  • apren­der a libe­rarme de los trastos
  • como apren­der a des­ha­cerse de las cosas
  • como desaserse de cosas que no usas
  • desacerse de trastos
  • des­ha­cerse de cosas que no usas
  • des­ha­cerse trastos
  • me cuesta des­ha­cerme de las cosas
  • no con­sigo des­ha­cerme de los trastos

Comparte en Twitter | Facebook | ¿Alguna pregunta?