Sabiavida

Sabiduría en práctica | Miguel de Luis

Tus clientes, los profesores

| 24/08/2011

En “Pro­duc­ti­vi­dad para Men­tes Inquie­tas” –ya te habrás dado cuenta– intento adap­tar las téc­ni­cas de las empre­sas al estu­dio. Una empresa existe para muchos fines; unos de los más impor­tan­tes es el de dar ser­vi­cio a sus clientes.

¿Y cuá­les son los clien­tes de los estudiantes?

Los pro­fe­so­res.

  • ¿Quién te va a poner la nota?

  • ¿Quién va a man­dar una parte con tus últi­mas ocu­rren­cias a tus padres?

  • ¿Quién va a deci­dir si pasas de curso?

Exacto, los ami­gos de la pizarra.

Por eso

¿A quié­nes tie­nes que hacer feliz?

Pon­ga­mos un caso. Supón que yo te digo que no debes lle­nar tus apun­tes de colo­res pero tu pro­fe­sor quiere que con­vier­tas cada resu­men en un arco iris. No sé tú, pero yo me iría com­prando un estu­che de pin­tu­ras de los más gran­des. (Y si hace falta hasta pur­pu­rina –pero ten­dría que hacer mucha, mucha falta).

Quiero que ten­gas esto claro, por­que nin­gún libro de téc­ni­cas de estu­dio puede anti­ci­par todas las cir­cuns­tan­cias de todas las asig­na­tu­ras. Ni todos los pro­fe­so­res de entre los miles que exis­ten. No sé, pero podría ser que hasta que yo me equi­vo­cara y tu pro­fe­sor tuviera razón. Y aun­que no fuera así, ¿quie­res tener razón o quie­res tener buena nota?

Tér­mi­nos de búsqueda:

  • tec­ni­cas de estudio

Comparte en Twitter | Facebook