Sabiavida

Sabiduría en práctica | Miguel de Luis

Visión

| 19/10/2011

Una linterna mágica

CC –by –sa John Kratz

Ha lle­gado el momento de poner, negro sobre blanco, mi visión, lo que quiero con­se­guir con esta parte de mi vida que vamos a lla­mar, por sim­pli­fi­car, mi acti­vi­dad lite­ra­ria. Éste es la entrada más impor­tante de Sabia­Vida hasta la fecha.

Por fin tengo claro lo que antes eran ape­nas pen­sa­mien­tos desor­ga­ni­za­dos. Ahora que tengo unas razo­nes, unos por-qués, podré esta­ble­cer más ade­lante unos cómos.

Ámbito

Pri­mero, como las leyes, el ámbito de apli­ca­ción. ¿Qué entiendo por acti­vi­dad lite­ra­ria? Desde luego mis blogs empe­zando por sabia­vida, tam­bién mis obras de fic­ción, eso que se parece a hai­kus, y todo lo que podría verse en las estan­te­rías de una librería.

Aquí mi visión,

Que pien­ses

Todo lo que escriba debe tener un men­saje o, incluso mejor, la semi­lla de un men­saje. Mis obras deben ser una espe­cie de diá­logo a dis­tan­cia; lo mejor de mí debe­ría estar en ellas, para que tú pue­das hablar con mi obra pro­fun­da­mente a veces, otras como con un amigo tomando un café, pero siem­pre sin tonterías.

Que sien­tas amor

Mis obras deben amarte. Por el cui­dado que habré puesto en ellas, pero sobre todo por su men­saje mis obras debe­rían hacerse sen­tir de que alguien, aun­que sea des­co­no­cido y en la dis­tan­cia piensa en ti.

Que vivas

Mis obras de fic­ción deben per­mi­tirte hacerte vivir en otros mun­dos; no para que esca­pes de éste, sino para que reme­mo­res un espe­cie de epo­peya heroica. Via­jas y vives en otros mun­dos para poder vol­ver mejor a éste.

Que ten­gas fe

Mis obras deben hablar de mi fe, mos­trarla, no impo­nerla, sino com­par­tirla, para que pue­das pen­sarla, sen­tirte amada tam­bién a tra­vés de ella y vivas algo del Dios que vive hasta en insig­ni­fi­can­cias como yo.

Que te cuente la verdad

Mis obras deben siem­pre con­tar la ver­dad, hasta donde me alcance las fuer­zas. No voy a recla­mar infa­li­bi­li­dad, ni cono­cerlo todo. Me equi­vo­caré, eso siem­pre pasa, pero tra­taré de evi­tarlo a cual­quier pre­cio. Y sí, eso incluye ofer­tas monetarias.

Que sean bellos

Mis obras deben ser lite­ra­ria­mente her­mo­sas. Valga por delante que es un poqui­ti­rri­tín difí­cil, por tanto deberé tra­ba­jar en apren­der y dedi­carme con todo mi empeño en escri­bir algo que merezca la pena.

Que sean simples

Antes hubiera dicho mini­ma­lista, ahora digo sim­ples, humil­des. Sabia­vida es un poco menos mini­ma­lista que antes. Y sin embargo es más sim­ple; por­que no com­pite ya en el con­curso de ser “más mini­ma­lista” que nadie.

Mis obras no han de enga­ñar. Sabia­vida –por seguir con el ejem­plo– no tiene tema de revista por­que no es una revista. No hay con­sejo de redac­ción, ni cola­bo­ra­do­res fijos, es un blog de una per­sona, que lo hace lo mejor puede, nada más y que, si con­si­gue algún éxito, es por­que ha leído y refle­xio­nado lo que han escrito aque­llos que eran más gran­des que él –algo no tan difí­cil de encon­trar, dicho sea de paso. Esta misma entrada, sin ir más lejos, no hubiera sido posi­ble sin Suc­cess made sim­ple, un libro sobre el insos­pe­chado triunfo de los Amish en los nego­cios más allá de la granja.

Que me sir­van para ganarme la vida

Bueno, qui­zás sea el men­saje menos guay de esta visión, pero, si fuera posi­ble, me encan­ta­ría vivir de esto. De momento es un obje­tivo a muy largo plazo, por de pronto tra­bajo más en con­se­guir vues­tra con­fianza y afi­lar mis plumas.

Que me sirva para mis niños

De momento no puedo dar deta­lles, pero quiero, y en un plazo más breve, que al menos me sirva para donar dinero, hablando en plata, a algo pare­cido a un orfa­nato, casa de aco­gida, hogar infan­til o simi­lar. No puedo dar más deta­lles por­que estoy a la espera de que me con­teste un repre­sen­tante de una ong que segu­ra­mente no sabe si puede con­fiar en mí o si val­drá la pena este fre­gado cuando ten­drá mejo­res cosas que hacer.

Soy Sabia­vida y pongo la sabi­du­ría en práctica

Cada obra puede tener una visión par­ti­cu­lar, sobre todo si se trata de una obra larga o inde­fi­nida, como es un blog. En el caso de Sabia­via es poner la sabi­du­ría en prác­tica; tra­tar de unir los gran­des prin­ci­pios del hiper-uranio en la vida dia­ria, cuando tie­nes que levan­tarte tem­prano, reco­ger a los niños, o tener un tra­bajo. O, al revés, evi­tar que la vida te haga per­der el norte. Entiendo que es un tema muy amplio, y en momen­tos apa­re­cerá con­fuso, pero tengo hasta la tumba por delante, espero que entre medias aprenda un poco.

En cuanto a las demás obras, pues en cada una, si es apro­piado, la com­par­tiré explí­ci­ta­mente, y si no, pues os lo ima­gi­náis :-) .

Esta es mi visión,

Evi­den­te­mente no puede apli­carse por igual a todas mis obras. Si escribo un artículo sobre como hacer los debe­res, no te voy a meter una ora­ción en medio sin venir a cuento, y si escribo una poe­sía rara­mente voy a espe­rar cobrar por ello. No voy a con­ver­tir esta visión gene­ral en una lista de com­pro­ba­ción para cada cosa que hago, haría con mi visión lo que los faná­ti­cos hacen con la Biblia. Lo que sí voy a hacer es vol­ver una y otra vez a ella, sobre todo cuando tenga deci­sio­nes difí­ci­les que tomar, cuando sobre­ven­gan las dudas, cuando alguien quiera que haga lo que no debo hacer, o cuando pierda la con­fianza en mí mismo.

Estos son mis por-qués, ésta es mi visión, ¿tie­nes la tuya? ¿la com­par­tes? A mí tam­bién me ha cos­tado encon­trarla, ¿quie­res com­par­tir tus dificultades?

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