Sabiavida

Sabiduría en práctica | Miguel de Luis

Fuerza a tu voluntad

| 22/07/2011

Debes tener más fuerza de volun­tad ~ mi Abuela

Supongo que todos ten­dre­mos una abuela o simi­lar que nos habrá dicho esto más de una vez. Y qui­zás te hayas sen­tido como yo en esos momen­tos. Un tanto frus­trado, como si te dije­ran debes tener una pier­nas más gran­des. Por­que lo cierto es que a todos nos da por pen­sar que el dios de la fuerza de la volun­tad nos dió menos que a los demás. Pero nues­tra abuela, madre, edu­ca­dor o simi­lar sigue firme. Y tú pones cara de “¡oye que no puedo sal­tar a la luna!, es que soy así.”

Eres un cabe­zota ~ mi abuela otra vez

Y luego están esas otras veces que nos empe­ña­mos en algo y no lo deja­mos. Aun­que sea tener la razón, o ir al con­cierto, o subirte a lo alto de una ban­dera para que nos vea la novia –aun­que ella toda­vía no lo sepa. ¿Cómo pue­den vivir esas dos per­so­nas a la vez en un mismo cuerpo? Suena raro. A lo mejor es que lo de la fuerza de volun­tad se puede entre­nar un poco, como todas las demás cosas. Y como me preo­cu­paba, leí sobre el tema y esto es una de las cosas que aprendí.

Una defi­ni­ción para saber las cosas

Fuerza de Voluntad
Es el resul­tado de un pro­pó­sito con­creto que nace de la ini­cia­tiva per­so­nal y se expresa mediante accio­nes per­sis­ten­tes. ~ Napo­leon Hill

Pala­bras importantes:

Resul­tado Pro­pó­sito Con­creto Ini­cia­tiva Per­so­nal Accio­nes Per­sis­ten­tes Ahora vamos a ver­las una por una Lo que nos ha resultado

Aquí el señor Napo­leon Hill demues­tra su genio. Todos pen­sa­mos en la fuerza de volun­tad como herra­mienta. Para él es un fruto, algo que hace­mos. Y eso es sen­ci­lla­mente genial. No debe­ría­mos decir “tengo” o “no tengo” fuerza de volun­tad sino “estoy teniendo” fuerza de volun­tad. Pro­pó­sito de cosas con­cre­tas, que sabes las que son

Yo es que quiero ser buen estu­diante… ¡ton­te­rías! Tú lo que quie­res es estu­diar una hora más al día. Por ejem­plo. Yo es que quiero ser mejor depor­tista… ¡cho­rra­das! Tú lo que quie­res es lle­gar al entre­na­miento a la hora. Yo es que no quiero ser gordo… ¡san­de­ces! Tú lo que quie­res es seguir la dieta que te diga el médico. ¿Se me entiende? Tie­nes que coger tus sue­ños nebu­lo­sos sin forma, ni prin­ci­pio, ni final y trans­for­mar­los en accio­nes que pue­das medir. Estu­diar una hora más al día es una acción (estu­diar) medi­ble (una hora al día). Y así todo.

Ini­cia­tiva Per­so­nal tuya, no de tu abuela

Nadie va a estu­diar, nadar, entre­nar o hacer el vago por tí. Y no todo es culpa o res­pon­sa­bi­li­dad de tus padres, del mundo, de los maes­tros o del que paga la nómina a los maes­tros. Eres tú. Y eso es una noti­cia fan­tás­tica. Por­que sig­ni­fica que depende de tí. Vale que es más fácil si te ayu­dan. Pero depende de tí. No sé si lo sabrás pero el tipo que inventó la bom­bi­lla empezó ven­diendo perió­di­cos y chu­ches, y luego publicó un perió­dico en un tren. Y toda­vía era niño. Lle­gar a hacer lo que hice le costó un mon­tón, pero lo con­si­guió, por­que que­ría, con todo su cora­zón lo que­ría. Y no era dis­tinto de tí. Sólo un niño nor­ma­lito que ven­día perió­di­cos y chu­ches. Accio­nes Per­sis­ten­tes, que siguen existentes

Eso es que hoy empiezo y mañana per­sisto y per­sisto hasta que lo con­sigo. Hay quien piensa que no puede per­sis­tir. Pero es una bobada. Todos pode­mos per­sis­tir. Los seres huma­nos esta­mos hechos para persistir.

¿Qué por qué deja­mos las cosas a la mitad? Eh… mala pre­gunta… vamos a cam­biarla un poquito

¿Qué por qué per­sis­ti­mos y segui­mos y seguimos?

Por­que a) segui­mos que­riendo y b) segui­mos teniendo espe­ranza en con­se­guirlo. (Bueno y para que no digan que somos unos raja­dos, pero eso dura poco). Hay veces que no sigues que­riendo de ver­dad. Por ejem­plo, es poco pro­ba­ble que sigas que­riendo con­se­guir la colec­ción com­pleta de los Tele­tub­bies. Pero lo más nor­mal es que per­da­mos la espe­ranza en con­se­guirla. Y para tener espe­ranza nada mejor que la ver­dad. Cuando dudes de si pue­des, pre­gunta si es posi­ble. Si otros lo han hecho es que es posi­ble. Luego pre­gunta si tie­nes algo roto. Si nin­gún médico te ha dicho que tie­nes algo roto es que estás bien. Luego puedes.

Ahora sal­drá el listo que dice que no todos pue­den ganar una meda­lla en las olimpiadas.

Vale gra­cio­si­llo. Pero par­ti­ci­pa­ron en las olim­pia­das y eso sig­ni­fica que fue­ron de los mejo­res de su país. Y los que no se cla­si­fi­ca­ron seguro que han ganado tor­neos regio­na­les y otros pro­vin­cia­les. Y todos, todos corren mucho más que tú, graciosillo.

Apunta a la luna, si fallas pue­des darle a una estre­lla ~Cle­ment Stone

Tér­mi­nos de búsqueda:

  • como se entrena la fuerza de voluntad
  • dios de la fuerza de voluntad
  • como entre­nar la fuerza de voluntad
  • como se le entrena a la fuerza de voluntad
  • COMO SE ENTRENA LA VOLUNTAD LA FUERZA DE VOLUNTAD
  • como se entrena la voluntad
  • como entre­nar la voluntad
  • entre­nar la fuerza de voluntad
  • la volun­tad de mi abuela
  • no tengo fuerza de voluntad

Comparte en Twitter | Facebook