Sabiavida

Sabiduría en práctica | Miguel de Luis

…y amabilidad

| 22/07/2011

Os pedí vues­tra opi­nión sobre si debe­ría hacer posts en inglés. Ins­pi­rán­dome en sus resul­ta­dos he ini­ciado ad expe­ri­men­tum un nuevo blog: Wisowl. Me ha sido extra­or­di­na­ria­mente sen­ci­llo crearlo; debe ser cosa de la expe­rien­cia, que en todo es un grado2. Tenía las ideas muy cla­ras, por­que no dejaba de ser una espe­cie de sabia­vida pero en inglés. Pre­tendo que sean blogs inde­pen­dien­tes uno del otro; wisowl no tra­du­cirá sabia­vida al inglés ni vice­versa, pero sin duda que ambos se bene­fi­cia­rán de lo mejor de cada uno.

y ama-habilidad…

Las líneas maes­tras de wisowl son: sabi­du­ría, sim­pli­ci­dad y care. Se me resiste tra­du­cir care al espa­ñol: es ama­bi­li­dad, pero tam­bién incli­na­ción, cariño, preo­cu­pa­ción, cui­da­dos; tiene ele­men­tos de soli­da­ri­dad, pero va más allá de todo esto. En fin, que me quedo con ama­bi­li­dad por poner algo.

De lo que sí estoy con­ven­cido es que la ama­bi­li­dad se va a que­dar como uno de los ras­gos dis­tin­ti­vos tam­bién de sabiavida.

qué quiero decir con amabilidad

Me refiero en pri­mer lugar a la ama­bi­li­dad de los lec­to­res de este blog. Siem­pre he deseado que sabia­vida fuera, sin com­pro­me­ter la ver­dad, un san­tua­rio libre de acti­tu­des cri­ti­co­nas y chis­mo­sas. Por eso no hay publi­ci­dad y por eso tam­bién he ido sim­pli­fi­cando este blog, luchando con­tra las ten­ta­cio­nes de inte­rrum­pir a mis lec­to­res o de hacer­los adic­tos –en el mal sen­tido de la pala­bra – . Quiero daros las gra­cias, por­que habéis res­pon­dido a esta ama­bi­li­dad con fecunda gene­ro­si­dad. Sabed que ayu­dáis tam­bién a todos los que por aquí pasan.

No olvi­déis que seña­lar mis defec­tos, aún sea un error tipo­grá­fico, me ayuda a mejo­rar y es tam­bién parte de esa ama­bi­li­dad que ahora agradezco.

En segundo lugar la ama­bi­li­dad tam­bién será una cate­go­ría a tra­tar en este blog. Una ama­bi­li­dad hon­rada y ver­da­dera, no como hala­gar y caer bien a la gente en pos de un bene­fi­cio per­so­nal, se entiende. De la ama­bi­li­dad hon­rada el mundo está ham­briento, ¿no os parece? Desde aquí me pro­pongo cal­mar un poco ese hambre.

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